Creo que invierto demasiado tiempo en redactar post para blogs y necesito tiempo para rascarme las pelotas, o los huevos. Soy procaz por naturaleza, ruego me disculpen. Si se sienten jodidos, no me lean más.
Decía que siempre he necesitado tiempo para rascarme las pelotas. Voy a cerrar todos los blogs que tengo menos éste y otro que tengo de botellas leídas. Y vacías. De whiskeys (que no sé si es el plural correcto o no) y de martinis bebidos a lo largo de mi vida como rompedor de botellas vacías de licor. Qué jaleo. Leyente Daniels me llamaban en la mili yo que no hice la mili. Qué risa. Yo hice la objeción en un centro donde todos estaban locos y se hacían pajas en el recreo a la vista de todos los locos y todos los enfermeros y enfermeras y objetores de conciencia que éramos tres y estábamos la mar de a gusto, a base, a caballo, a la cabeza, a calidad, a campo traviesa, a causa de, a horcajadas, a lomo, a palo seco, a placer, a plana y reglón, a puro, a raíz de, a razón de, a reserva de, al revés de, a saber, a salto de mata, a salvo, a su enter satisfacción, a voluntad.
Objetábamos del sistema. ¿Qué sistema? Mira, ahora me acuerdo que esta mañana he leído una cita de Buero en el Quimera number 303 (estoy muy lector de Quimera últimamente). Hablaban de Juan- Cantavella, de Robert y leí que Buero Vallejo dijo una vez:
“Una sociedad hipócrita engendra escritores rebeldes”.
Me gusta la frase de Buero. La frase de Buero es buena, muy buena. Os sugiero que compréis el Quimera número 303 para que no olvidéis esa frase de Buero y ese artículo de Jorge Carrión sobre Rober Juan-Cantavella. Haced lo que os dé la gana pero yo recomiendo que compréis ese número. Es precioso, ¿verdad? 303, trescerotrés.
Prosigo.
Sí, no voy a actualizar más aquellos blogs. Si la gente protesta se tendrá que joder. Yo quiero un blog como éste donde hablo de lo que me da la gana y me invento lo que me da la gana y digo lo que me da la gana. Hablar y decir lo que a uno le da la gana no es lo mismo aunque parezca que sí, que es lo mismo. No quiero alimentar más blogs temáticos. Quiero un blog anárquico donde se den cita los resultados que producen mis pajas mentales. Soy procaz. Yo ya he avisado. Y tengo un pseudónimo que siempre me ha chiflado. Chiflado suena muy cursi pero me da igual. Yo en el fondo soy un tipo al que le dan igual muchas cosas. Por ejemplo, a mí me daría igual que el vecino que tengo encima apareciera un día dividido en dos en el descansillo de las escaleras. Juro que me daría igual. Me trae sin cuidado el gentío. A mí me da igual que la gente ahora se disfrace porque sea Carnaval. Joder, me da igual. Yo no me disfrazo ni disfrazo a mis hijos porque me da igual que la gente se disfrace. Que la gente se disfrace no me obliga a disfrazar a mi familia. La gente se disfraza porque tiene mucho tiempo libre. Hoy lo comentaba con Rebeca, la camarera del bar donde todos los días voy a tomar un café Colombia cortado (sin tabaco y con dos cojones) con azúcar de caña de la buena. Hoy se lo decía: “Rebeca, la gente se disfraza porque le sobra el tiempo, porque el gentío es ocioso y proclive al divertimento y la expansión”. Ella me comentaba que estas fechas siempre le había pillado trabajando hasta las tantas. En fin, que sólo me disfrazo aquí, en Internet y con un nik (se debería escribir nik o niq y no nick).
Doy por cerrados doscientos blogs hoy. Dedicaré mi tiempo a leer originales, a leer obras maestras, a escribir relatos, a publicar novelas y cómo no, a escribir aquí de vez en cuando y allí, en Leyente Cinzano lo que leo. Ya he descubierto el pastel. ¿Queréis un trocico?
qué suerte. Ojalá pudiera dedicar mi tiempo a lo mismo que tú…
Es cuestión de proponérselo, Martín.
Y sí lo has cumplido?